La Posturometría, globalmente, es la disciplina médica que se ocupa de medir y diagnosticar las alteraciones de la postura estática y de sus receptores, para ello utiliza la Posturometría propiamente dicha y la Estabilometría.
La Posturometría, específicamente, estudia la distribución de las cargas posturales en bipedestación. Se basa sobre los estudios de Kapandji, fisioterapeuta francés que investigó la distribución del peso del cuerpo sobre el apoyo podal. Él descubrió que esa distribución se hacía a nivel del primer metatarso, del quinto metatarso y del calcáneo, según el esquema que sigue.
La plataforma posturométrica Lizard tiene tres sensores ubicados en esas áreas concretas, que captan esa carga y la envían a un ordenador, donde se analizan a través de un software.

Con la Posturometría podemos evidenciar las alteraciones de los receptores posturales principales (ojo, pie) y también del sistema masticatorio; así como medir las adaptaciones o falta de adaptación del Sistema tónico postural.
Con la Estabilometría medimos el baricentro del organismo, así como aspectos cuantificables numéricamente y otros de manera subjetiva. Podemos también evaluar el estado de equilibrio, de tensión muscular y emocional, o el grado de confort en el cual se encuentra nuestro organismo.
Un cuerpo en equilibrio postural está sano, no presenta contracturas excesivas y se encuentra confortable con un mínimo desgaste de energía.
A través de este instrumento de medición podemos diagnosticar científicamente y tratar a nuestros pacientes de forma efectiva, yendo a la causa del problema y no al síntoma. Y así nos permite diagnosticar, planificar y seguir nuestros tratamientos, ver si lo que estamos realizando es correcto, si el cuerpo acepta esos cambios, y en caso contrario, buscar otras opciones.
